miércoles, 29 de julio de 2026

Los discos de Julio 2026

  

Con mucha ilusión esperaba el concierto de los Brown Horse en Barcelona y, sin llegar a calificarlo de decepción, le faltó brillo y se les vio bisoños, les faltó presencia, amplitud de repertorio y me quedé con la sensación de que no acaban de creérselo, pese a todo, tienen margen suficiente para crecer en directo y seguiremos dándoles crédito a sus composiciones.

Sin más rollos, aquí les dejo una lista de discos de este mes con algunas novedades muy interesantes.

1. Devon Gilfillian - Time Will Tell ⭐⭐⭐⭐ 

Un disco de soul con una portada que sugiere uno de música americana y que en ocasiones la roza, pero siempre con la personalidad soul del artista, como en "Hold On". A mi modo de ver un gran hallazgo y de imprescindible escucha, con el tiempo veremos el poso que deja.


 2. Beth Orton - The Ground Above ⭐⭐⭐⭐ 

Resulta muy difícil superar obras maestras, como el magnífico "Central Reservatoion" de 1999, pero este nuevo disco de la británica, me ha parecido extraordinario. Solo son ocho canciones, pero con largos desarrollos y con arreglo exquisitos.

3. Georgia Gets By - Heavy Meadow ⭐⭐⭐⭐ 

El disco se abre con la bella voz de Georgia Nott solo acompañada de una guitarra, pero va en crescendo con bellas armonías instrumentales que nos dejan expectantes y cuando se inicia "Faded Rose", está claro que este disco se queda y para la tercera "Won't Stop Loving You" ya estamos totalmente arrebatados. No digan que no estaban adevertidos.

4. Thomas Dollbaum - Birds of Paradise ⭐⭐⭐

Salió en Mayo y lo descarté, probablemente porque no supera su primer trabajo que era de orfebrería exquisita, pero sus composiciones tienen fuerza y credibilidad y han seguido sonando de forma aleatoria y me ha hecho apreciar el conjunto mejor.  

5. Charley Crockett - Clovis ⭐⭐⭐⭐ 

A la primera escucha pensé: ¿qué aporta? nada nuevo, lo de siempre en este estilo musical. Después de un reposo, le volví a dar una oportunidad y me sorprendí cabeceando al ritmo de las canciones, moviendo el pie derecho intentando seguir las percusiones y al intentar tararear "Image of A Woman" confirmé la gran personalidad de la voz y la calidad de las composiciones.

6. Kyle LaLone - Make My Own Way ⭐⭐⭐

La primera escucha de este disco es brutal. Las canciones se meten fácil, la voz luce espléndida y ese tono algo más rockero dentro del estilo de "americana" presagia que estamos ante un artista en crecimiento. Habrá que esta pendiente, pero este segundo álbum da excelentes vibraciones.


 7. Ian Matthews - Return to Tupper Street. Valley Hi Reimagined ⭐⭐⭐

No tengo por costumbre incluir discos que recrean antiguas grabaciones, pero tanto el disco original de 1973, que tiene consideración de clásico, como esta recreación son de una calidad excelsa y está bien recordarlo.


 8. Tracey Nelson - Hercules ⭐⭐⭐

Considerado por la crítica musical como una de las grandes revelaciones del año, el primer disco de este cantautor, coproducido por MJ Lenderman y Colin Miller, resulta un buen impulso para su carrera y, como tiene margen de mejora, nos mantiene expectantes ante su futuro. De momento, toca disfrutarlo.


 9. Twisted Teens - Florida Water Blues ⭐⭐⭐⭐

Si me pregunta el género que cultiva este dúo, no sabría decírselo, es una mezcla entre punk, garage y country, sea lo que sea, no importa, porque las canciones del disco invitan al movimiento sincopado, las afiladas guitarras a tocar "on air" y entran unas ganas locas de verlos en directo para saltar, sudar y beber cerveza.

10. Pat Hull - Meridian ⭐⭐⭐

Con quince años de carrera a sus espaldas, este cantautor, pese a su indudable calidad, no despega en cuanto a popularidad, quizás es esa voz tan aflautada que a veces parece femenina, igual es que no tiene más promoción que la que se hace a si mismo. Sea lo que sea, este disco me ha gustado más que el de algunos más consagrados.

11. William Matheny - Material Witness ⭐⭐

Larga carrera tiene este multinstrumentista norteamericano tanto formando parte de grupos como en solitario (también ha publicado como Billy Matheny). Este disco, trazado en caminos muy clásicos de los setenta, merece más atención que la que le ha dado la crítica, que solo ha pasado de puntillas en su apreciación.

12. Fruit Bats - The Landfill ⭐⭐⭐⭐

Dejé sin reseñar este disco cuando salió el mes pasado. Me pareció continuista, pensé que le faltaba garra, no le vi nada destacado, pero, como me gustan mucho, no pude evitar echarle otra mirada y me di cuenta que un mal día lo tiene cualquiera (referido a mí), porque solo había que prestar un poco más de atención, mirar un poco a lo lejos, dejarse emocionar sin complejos y darse cuenta de su excelencia.

13. Waylon Wyatt - Dustpiles ⭐⭐⭐⭐

No hay duda de que a este hombre le han roto el corazón y eso siempre es una jugada de triunfo en lo musical, de ahí que algunas canciones, en los pocos días que lleva el disco publicado, acumulen varios millones de escuchas, porque quién más quién menos lleva una sutura cardíaca y ya saben ustedes que un músculo con cicatrices funciona bastante peor y si es músculo cardíaco es más proclive a las arritmias.

14. Cinder Well - A Blooming Body ⭐⭐⭐⭐

Calificado su estilo por la crítica como "American Gothic Folk", el quinto álbum de Amelia Baker, que toca siete instrumentos y se acompaña de once músicos, como dice una crítica: "debería sonar grandioso, pero apenas levanta la voz. Lo que aparece en su lugar es el territorio de la piel de gallina, el tipo de música que termina vibrando en tus huesos". Tienen toda la razón, porque las canciones te atrapan como una serpiente y aprietan los anillos hasta que te sale el corazón por la boca y te rindes. Como dice ella en "While the Womb Screams Silently”: "¿Cómo sabemos cuando ha terminado?"

15. Allison Russel - In The Hour of Chaos ⭐⭐⭐⭐

¿Qué quieren que les diga? Cuando un músico habla del "poder sanador" de la música, me da urticaria y cuando la crítica dice que: "está centrada en "la alegría radical como forma de resistencia y en el poder de la sanación comunitaria", tengo que pedir las sales o inyectarme un ondansetron. Vamos, que es probable que ni lo escuche. Pues ya ven, pese a todas mis manías, aquí está este disco. Así que olviden todo lo dicho previamente, no hagan caso de gurús, ni de mis comentarios, simplemente disfrútenlo.

Bueno, les dejo tranquilos que seguramente tienen que pensar en sus vacaciones o preparar las cocas para la playa. Yo me voy a mi retiro gallego, a disfrutar del silencio y la tranquilidad de la aldea que ocasionalmente romperemos con el sonido del equipo de música a todo trapo. Suerte que no hay vecinos.

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