jueves, 5 de septiembre de 2013

Jeff Buckley. Bocetos para emborrachar el corazón



Está bien, el estallido de la estrella fugaz fue Grace, claro que sí. Y fue Grace el disco que me dejó hipnotizado en el mismo momento en que fue publicado (1994). Pero puede que este malogrado (Sketches for) My Sweetheart The Drunk (1998) sea un mejor resumen, precisamente porque no es la obra maestra perfectamente delimitada, sino la obra maestra en marcha (hasta que le dio por hacer el gilipollas en un río con las botas puestas), la obra maestra que estábamos esperando mientras vivíamos de un lompley y unos cuantos epés.

Cuando escuché Grace por la radio, me quedé muy sorprendido de cómo alguien había podido mezclar tan bien, sin que se notara, el heavy metal (una pizca) y el pop-rock (una dosis). Creo que escuché un par de canciones, no recuerdo, y supe que tenía que comprar el disco. Lo hice. Creo que tengo conciencia de haber descubierto dos obras maestras absolutas por mí mismo (me refiero a descubrirlas casualmente; es evidente que siempre te las descubre el que las pone en la radio, etc.; me refiero a que ningún amigo te las recomienda, sino que suenan una vez y dices: ¡Es esto!). Esos dos discos son Night on my side, de Gemma Hayes y el del amigo Buckley.

Pero, bueno, el tipo nos dejó con un palmo de narices, esperando el segundo disco. Y cuando salió, era un esbozo de lo que..., en fin, eran las canciones de las sesiones de grabación con producción de Tom Verlaine y las maquetas caseras de otras que a lo mejor hubieran entrado en sesiones posteriores: los bocetos para Mi corazón, el borracho.

En este, el que hubiera sido su segundo disco, Jeff Buckley demuestra aún más su corazón soul, su vena roquera y la atracción por los mantras indostaníes. Es una demostración espectacular de cómo se pueden unir los 60, los 70, los 80 (ese punto siniestro y ambiental) y los 90. Vamos, que lo hacía todo, y todo bien.

La primera, ¿no? Uno empieza y dice: ¡Coño, menuda caña! Pero si es muy lenta, hombre. Sí, sí, pero es muy violenta. Menuda mala leche.

The Sky Is a Landfill

Un suponer: nos ponemos directamente la segunda canción. Ah, entonces, ¿si el soul fuera blanco, sería esta canción, no? Seda pura. Una delicadeza que derrite cualquier voluntad. Si tuviera que ligar, lo haría con esta maravilla. Y si ya hubiera ligado, la volvería a poner para amenizar la folganza. No tiene límites, es tan hermosa que me da pena dejar de escribir de ella.

Everybody Here Wants You

La variedad, el gen ochentero (no sé, Felt, Durrutti Column, algo así). No sé a qué se refiere la gente cuando desprecia los 80; supongo que es porque no los vivieron con interés. Anda que no había gente que hiciera buena música. Jeff creo que pescó algo en ese océano. ¿Una simple canción de cantautor con tecnología avanzada? Vale. Pero qué grande.

Opened Once

Vuelve el sonido pesado del bombo, ominoso. Y la canción contiene la palabra pesadilla. En fin, vuelve el Buckley malsoñante, peligroso.

Nightmares by the Sea

Esta, por ejemplo, es una clara gema pop que adquiere filos insospechados. Hasta parece un poco grounge. En fin, no me gusta del todo presentar las canciones, porque no hay nada como escucharlas (una vez convencido de que es necesario, absolutamente necesario, hacerlo).

Yard of blonde girls

Witches' Rave

New Year's Prayer

Morning Theft (Esta es de mis preferidas: ese momento en que una canción se parte en dos y de ella surge una coda que hace que te olvides inmediatamente de dónde estás. Cómo puede uno derivar, desembocar, en el minuto 1:57 en una coda tan magistral, tan hipnótica, tan... Creo que si fuera Mozart, alguien estaría hablando de la técnica de las cadencias o similar.)
Vancouver (La guitarra, la caja y el bombo, el bombo y las guitarras, me ponen el corazón a cien. Uf, si pudiera decir cómo me siento. Me enamoro y pierdo el norte, y luego me dejan y llueve, llueve, llueve...)
You & I (En fin, y este es el último en fin: qué gloriosa voz, qué sensibilidad, qué genio.)
 Disco 1 (completo)
Disco 2 (este contiene alguna mezcla distinta y más bocetos, la gran mayoría maquetas de baja fidelidad..., ejem, espectaculares)
 Un documental muy recomendable.
 Una de las mejores canciones del mundo.

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